Margen y recargo: dos cuentas distintas
Aprendé qué porcentaje estás calculando antes de poner tu precio.
Sumar un porcentaje al costo y elegir un margen sobre la venta son operaciones diferentes. La calculadora de Dulce Cuenta usa margen: la parte del precio que queda después de los costos y las comisiones cargadas.
Un ejemplo con una bandeja de brownies
Supongamos que ingredientes, envase, merma y trabajo suman $ 10.000. Si agregás un recargo del 50 % sobre ese costo, el precio es $ 15.000. Te quedan $ 5.000: representan un tercio del precio de venta, es decir, un margen de aproximadamente 33,3 %.
Recargo: 50 % · Margen: 33,3 %
¿Y si buscás un margen del 50 %?
Sin comisiones, dividís el costo por 1 menos el margen expresado como decimal. En este caso: $ 10.000 ÷ 0,50 = $ 20.000. La diferencia de $ 10.000 representa el 50 % del precio.
Incluí los cargos de cobro
Si el medio de pago descuenta el 5 % de la venta y querés conservar un margen del 50 %, la cuenta pasa a ser $ 10.000 ÷ (1 − 0,50 − 0,05): aproximadamente $ 22.222,22. Si además hay un cargo fijo por venta, sumalo al costo antes de dividir. El margen y la comisión porcentual deben sumar menos del 100 %.
Revisá la base antes de decidir
El resultado depende de lo que hayas cargado. Un alquiler, un impuesto o un gasto que quedó afuera todavía reduce lo que ganás. Usá el precio sugerido como punto de partida y contrastalo con tus costos completos, tu propuesta y lo que tus clientes están dispuestos a pagar.